Crisis de PlayStation 5 y Xbox: la peor caída de ventas en cuarenta años
La crisis PS5 y Xbox ya tiene cifras oficiales y son las peores en décadas. La firma de análisis Circana confirmó que las ventas de ambas consolas en Estados Unidos atraviesan su peor momento comercial en más de cuarenta años, justo cuando sus precios están más altos que nunca.
Lo insólito es que la lógica de la industria se ha invertido: normalmente el hardware se abarata con los años. En 2026 ocurre lo contrario. La PS5 y la Xbox Series X cuestan más hoy que el día de su lanzamiento, y los jugadores lo notan en el bolsillo.

La crisis PS5 y Xbox en cifras: el peor agosto desde 2013
Los datos de agosto de 2026 marcan el punto de quiebre. Las unidades de Xbox cayeron un 31% interanual, su peor resultado para un mes de agosto desde 2020. La PlayStation retrocedió un 11%, su registro más bajo de agosto desde 2013. Ni siquiera Nintendo se salvó: bajó un 15%.
En el acumulado del año hasta agosto, las caídas son todavía más duras: un 33% menos para Xbox y un 25% menos para PlayStation. Según Circana, las ventas de hardware de Xbox en Estados Unidos están en su mínimo histórico, mientras que las de PlayStation no eran tan bajas desde 2013, meses antes de que saliera la PS4.
El fenómeno no se limita a Estados Unidos. En el Reino Unido el mercado de consolas cayó un 14,4% interanual hacia fines de julio, con la PS5 desplomándose un 32%. El analista Mat Piscatella, de Circana, lo resume así: el mercado de consolas no vivía una posición tan crítica “desde principios de los 80”.
Por qué las consolas están más caras que nunca
El culpable no es un solo factor, pero hay uno que pesa más que todos: la memoria. El boom de los centros de datos de inteligencia artificial disparó la demanda de chips de memoria, y gigantes como Samsung, SK Hynix y Micron están destinando su capacidad a esos componentes de alto rendimiento. Queda menos para el resto, y fabricar una consola sale más caro.
El impacto se refleja en los precios de lista. La Xbox Series X cuesta hoy 799,99 dólares en Estados Unidos, unos 300 dólares más que en su lanzamiento. La PlayStation 5 estándar pasó de 499 a 549,99 dólares en agosto de 2025 y volvió a subir otros 100 dólares en abril de 2026, hasta 649,99 dólares. La Nintendo Switch 2 también sumó 50 dólares en septiembre. Los precios promedio pagados por los compradores —529 dólares por una Xbox y 597 por una PlayStation— son máximos históricos para ambas marcas, con subidas interanuales del 26% y el 20% respectivamente.
Y no hay alivio a la vista. El director de Micron, Sanjay Mehrotra, prevé que la escasez de memoria dure al menos hasta 2028, lo que anticipa un 2027 con más presión sobre los precios del almacenamiento.
¿Qué viene ahora? GTA 6, la PS6 y el cambio de planes
La crisis llega en el peor momento posible para la industria. La llegada de GTA 6, uno de los lanzamientos más esperados de los últimos años, se acerca mientras muchos jugadores no logran acceder a una consola nueva por su costo o por la escasez de unidades en tiendas. Un juego récord con menos consolas disponibles que nunca.
El escenario preocupa hasta a los que mandaban en la industria. Shawn Layden, exresponsable de PlayStation, advirtió que ni Sony ni Microsoft podrán convencer al público de pagar cerca de 1.000 dólares por una consola, en alusión a la futura PS6 y la rumoreada Xbox Helix. Los reportes ya apuntan a que PlayStation estaría planeando retrasar la llegada de la PS6 para después de 2027.
Mientras tanto, los estudios reaccionan apoyándose más en el PC como plataforma base: el gasto en computadores creció un 13% y las suscripciones un 3%, una alternativa sólida que compite con mejores prestaciones frente a consolas cada vez más caras. Eso sí, quienes ya tienen una PS5 pueden sacarle provecho con mejoras como la mejora de escalado QSSR que recibió la PS5, que estira el rendimiento del hardware actual con inteligencia artificial.
El futuro de jugar se está reescribiendo
Esta no es una crisis pasajera de unos meses malos: es un cambio de época para el negocio de las consolas. Con la inteligencia artificial absorbiendo la producción de componentes, los precios altos llegaron para quedarse un buen tiempo. La pregunta ya no es cuándo volverán las ofertas de lanzamiento, sino si las consolas volverán a ser el producto masivo que fueron. Por ahora, la respuesta la están escribiendo los bolsillos de los jugadores.
