Arroz en República Dominicana en crisis: 15,000 empleos en riesgo en Montecristi, alertan productores
Arroz en República Dominicana en crisis: cientos de productores se concentraron este jueves en la provincia Montecristi para exigir al Gobierno medidas frente a la entrada de arroz estadounidense sin aranceles, un cambio comercial que —advierten— amenaza unos 15,000 empleos directos e indirectos.
La concentración se realizó en Villa Copa, municipio de Villa Vásquez, y reunió a asociaciones de productores, factorías, molineros y trabajadores agrícolas de Castañuelas, Las Matas de Santa Cruz, Villa Vásquez y San Fernando de Montecristi, además de representantes nacionales de organizaciones arroceras, según recogió NTelemicro. Su mensaje fue directo: el problema va más allá de los agricultores y toca el abastecimiento de uno de los alimentos centrales de la canasta básica dominicana.

El DR-CAFTA y el arroz sin aranceles que llega de Estados Unidos
La preocupación del sector se centra en las reglas que regulan las importaciones del cereal dentro del DR-CAFTA, el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos. La apertura comercial que contempla ese acuerdo, vigente desde 2004, plantea —según los productores— un desafío serio para la continuidad de la producción local, como detalló el Listín Diario.
A la inquietud se suma la derogación del Decreto 693-24, que regulaba las importaciones. Los arroceros reclaman claridad sobre el mecanismo que sustituirá ese esquema y las condiciones bajo las cuales podrá ingresar arroz procedente de otros mercados. El alcance de esas nuevas reglas será determinante, advierte el sector, que espera mantener condiciones similares a las del régimen anterior.
Marcos Rodríguez, presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz, reclamó una solución que permita al sector enfrentar la apertura del mercado y recordó que el presidente Luis Abinader asumió personalmente el compromiso de dar seguimiento a las negociaciones comerciales. «El presidente está claro de lo que significa el sector arrocero en República Dominicana», manifestó.
Arroz en República Dominicana: los números que duelen en Montecristi
Según las estimaciones que maneja el sector, Montecristi cuenta con unas 311,000 tareas dedicadas al cultivo del arroz, en las que participan alrededor de 5,988 productores. La provincia produce unos tres millones de fanegas al año y la actividad mueve más de RD$10,000 millones, lo que convierte al cereal en uno de los principales soportes de la economía local.
El impacto de una eventual contracción no se limitaría a las fincas. Las factorías, el transporte de carga, los proveedores de insumos, los comerciantes y los pequeños negocios dependen, en distintas proporciones, de los ingresos que genera cada ciclo de producción. Y la provincia dispone de pocas alternativas industriales para absorber la mano de obra que podría quedar desplazada.
Los productores recuerdan un antecedente que los marcó: la sequía que afectó las cosechas entre 2015 y 2016 provocó —según sus cálculos— el colapso de más del 60% de los comercios de la provincia. Algunos agricultores tardaron años en recuperarse y otros tuvieron que entregar sus parcelas a entidades financieras ante la imposibilidad de cumplir sus compromisos.
Soberanía alimentaria: el argumento de las factorías
Heraldo Suero, director ejecutivo de la Asociación Dominicana de Factorías de Arroz (ADOFA), sostuvo que el debate no debe limitarse a la rentabilidad de los agricultores, sino incluir la capacidad del país para garantizar el abastecimiento de un alimento estratégico. «No puede entrar arroz importado masivo por las aduanas», afirmó, al advertir que eso destruiría la producción nacional por tratarse de una competencia asimétrica.
Suero defendió la autosuficiencia arrocera como una ventaja estratégica, especialmente ante escenarios de crisis internacionales, interrupciones de las cadenas de suministro o dificultades para acceder a alimentos del exterior. Preservar la producción nacional, señaló, no solo protege a los agricultores y a la industria molinera: también reduce la dependencia de las importaciones en un producto de consumo masivo.
La dimensión del conflicto va mucho más allá de Montecristi. Según las cifras del sector, la producción arrocera involucra entre 30,000 y 32,000 productores en el país, genera alrededor de 300,000 empleos directos e indirectos, moviliza entre RD$45,000 millones y RD$50,000 millones anuales y se cultiva en más de 21 provincias. El gremio atribuye al arroz entre un 12% y un 13% del aporte agropecuario, aunque esas proporciones requieren contrastarse con est El futuro del arroz en República Dominicana se decidirá en las próximas semanas.adísticas oficiales.
Qué piden los arroceros y qué puede pasar ahora
El reclamo no es simplemente cerrar la puerta a las importaciones. Los productores piden condiciones de competencia que tomen en cuenta las diferencias de costos, estructuras productivas y capacidades operativas entre el campo dominicano y el estadounidense. Quieren reglas claras que preserven la rentabilidad de las cosechas sin romper los compromisos comerciales del país.
Rubén Sosa, productor arrocero de la zona, expresó la postura del sector con una frase que mezcla confianza y advertencia: «Confiamos en la gestión que está realizando el presidente de la República, pero cada momento tendrá sus decisiones». Los arroceros reiteraron su disposición de reunirse con las autoridades y de seguir defendiendo lo que llaman la soberanía alimentaria de República Dominicana.
La pelota está ahora en la cancha del Gobierno. Las conversaciones entre las autoridades y los sectores involucrados continúan, y el mecanismo que reemplace al derogado Decreto 693-24 definirá el margen de maniobra de miles de productores. Si las nuevas reglas mantienen condiciones similares a las anteriores, el sector respira; si la apertura llega sin condiciones, Montecristi —y con ella una parte importante del campo dominicano— enfrentará su prueba más dura en años.
