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martes, 3 de noviembre de 2026

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ONU: municiones dominicanas en manos de banda haitiana

Jorgedition Jorgedition 6 min de lectura
El canciller Víctor Ito Bisonó responde al informe de la ONU sobre municiones dominicanas en Haití

El Panel de Expertos de las Naciones Unidas sobre Haití documentó que parte de las municiones dominicanas recuperadas a la banda haitiana 400 Mawozo llevaban marcas correspondientes al Ejército de República Dominicana, mientras que otras presentaban características compatibles con material desviado de la Policía Nacional. El hallazgo, recogido en el informe publicado el 8 de septiembre de 2026, colocó al país en el centro del debate sobre el tráfico de armas hacia Haití.

La respuesta del Gobierno no se hizo esperar: el canciller Víctor «Ito» Bisonó aseguró este viernes, desde Santiago de los Caballeros, que el propio informe de la ONU no establece con precisión cuándo ni cómo llegaron esas municiones dominicanas a territorio haitiano, y reveló que algunas datan de hace más de 50 años, de la época de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.

Víctor Ito Bisonó, ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana
Víctor «Ito» Bisonó, ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana. Foto oficial.

Qué encontró la ONU: 25 cartuchos con la marca del Ejército

El documento del Panel examinó una muestra de 89 cartuchos de 5,56 milímetros recuperados a la banda durante 2025. De ellos, 25 tenían la marca «ERD», correspondiente al Ejército de República Dominicana, y habían sido fabricados en 2022. Otros 16 cartuchos presentaban marcas compatibles con municiones dominicanas que, según investigaciones previas del Panel, habrían sido desviadas de las existencias de la Policía Nacional.

Ante la solicitud de localización del Panel, las autoridades dominicanas informaron que las municiones dominicanas con las siglas «ERD» habían sido adquiridas en 2022 a un fabricante de Colombia. También reportaron la detención, en diciembre de 2025, de un oficial del Ejército y un ciudadano haitiano en San Juan de la Maguana, quienes transportaban 1,516 cartuchos en una motocicleta. El proceso judicial sigue en curso.

El informe va más allá de los cartuchos: documenta que Wilson Joseph, líder de 400 Mawozo —considerada una de las bandas mejor armadas de Haití—, consiguió varios fusiles antimaterial calibre .50. Uno fue incautado el 25 de febrero de 2025 en el puerto de Haina, en República Dominicana, dentro de un cargamento destinado a las bandas 400 Mawozo y Canaan; otro fue recuperado por la Policía haitiana en Croix-des-Bouquets en noviembre de 2025. En ambos casos se trataba de fusiles Barrett 82A1 introducidos ilegalmente desde Estados Unidos. El Panel también identificó municiones dominicanas calibre .50, algunas de las cuales el propio Wilson Joseph mostraba en videos publicados en redes sociales.

Bisonó: «Hay municiones de más de 50 años»

El canciller ofreció sus declaraciones durante una conversación con periodistas en Santiago de los Caballeros, en el marco del 41.º período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Fue enfático: el informe reconoce las acciones de seguimiento de República Dominicana ante posibles sustracciones de material bélico, pero no ofrece respuestas concretas sobre el origen del traslado.

«Hay municiones que datan de más de 50 años», afirmó Bisonó, e invitó a los periodistas a revisar directamente el informe para constatar la antigüedad y las marcas del material incautado. Su argumento es que la vejez de las municiones dominicanas complica cualquier rastreo lineal: pudieron haber cambiado de manos muchas veces a lo largo de décadas, sin un registro claro de cada transferencia.

Lejos de eludir el tema, el ministro recordó casos concretos de desvíos dentro de las propias instituciones: un oficial del Ejército detenido hace uno o dos años por sustracción de municiones dominicanas y otro caso similar en la Policía Nacional. Según dijo, ambos derivaron en detenciones, lo que sugiere que los controles internos funcionaron, aunque no antes de que parte del material desapareciera.

Por qué este caso sacude a República Dominicana

El contexto es grave: en lo que va de 2026, más de 5,700 personas han muerto o resultado heridas por la violencia armada en Haití, según la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos. Las bandas controlan amplias zonas del territorio haitiano, y cualquier flujo de armamento tiene consecuencias directas para toda la región del Caribe, empezando por el vecino más cercano: República Dominicana.

El informe del Consejo de Seguridad cita además decomisos realizados en Elías Piña y en el puerto de Haina, y un caso en San Juan. Entre los expedientes figuran 22,160 municiones dominicanas ocupadas en 2022, 37 armas ocultas en un contenedor procedente de Brooklyn y otro cargamento con 36,000 cartuchos y 23 armas de fuego llegado desde Miami. Las autoridades dominicanas han detenido a varias personas vinculadas a esos casos, aunque el informe señala que no se ha identificado públicamente a los responsables de mayor jerarquía de estas redes.

Hay, eso sí, un matiz importante que el propio Panel reconoce: la cadena de custodia de las municiones antiguas no ha podido establecerse con precisión. El documento advierte que en el pasado se exportaron cantidades de este material al mercado civil estadounidense y que todavía pueden encontrarse en sitios web de coleccionistas. Las autoridades dominicanas, por su parte, entregaron fotografías de municiones dominicanas de la fábrica de armas de San Cristóbal correspondientes a las décadas de 1950 y 1960, y aseguraron que los excedentes están en proceso de destrucción sin que se haya detectado ningún desvío de esos arsenales.

La seguridad es un tema que mantiene en vilo a los dominicanos, como se vio con el caso de Puerto Plata que conmocionó al país. Ahora, con este informe sobre la mesa, la pregunta que persiste —y que la ONU no responde— es cómo las municiones dominicanas recorrieron el camino desde los arsenales hasta las manos de las pandillas. Mientras esa cadena no se reconstruya, el debate sobre responsabilidades seguirá abierto.

Conclusión

El informe de la ONU documenta la presencia de municiones dominicanas entre el material recuperado a la banda 400 Mawozo, pero deja sin cerrar la pregunta clave: cómo llegaron hasta Haití. El canciller Bisonó insiste en que el país ha colaborado activamente con la investigación y pide leer el documento completo antes de sacar conclusiones. Entre la denuncia internacional y la defensa oficial, lo cierto es que el tráfico de armas en la frontera sigue siendo una herida abierta para la seguridad regional. Las fuentes consultadas para este artículo fueron Central de Noticias y La Nave Digital.

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