En tiempos donde las consolas prometen 8K, inteligencia artificial integrada y experiencias “cinematográficas” —como si uno fuera al cine con un joystick en la mano—, la R36S aparece como ese tipo que no habla mucho en la fiesta, pero que cuando lo hace, dice justo lo que querías oír.
Una consola portátil, retro, funcional y modesta, pero con la dignidad de un samurái: sabe lo que puede hacer y lo hace bien. No presume. No miente. No intenta ser más de lo que es. Y eso, en el 2025, ya es una virtud casi revolucionaria.
Qué es la R36S (y qué no es)
La R36S no es una consola “para todos”. Es para los que aún sonríen cuando ven el logo de Konami girando, o para quienes escuchan la palabra ROM y no piensan en memoria de solo lectura, sino en su infancia corriendo con Sonic a 16 bits.
Está equipada con un procesador RK3326, pantalla IPS de 3,5 pulgadas, y viene con Linux abierto bajo el capó. Una especie de navaja suiza para nostálgicos, lista para ejecutar desde Pac-Man hasta Crash Bandicoot, aunque con ciertas reservas si decides forzarle un God of War de PSP.
Especificaciones: músculo humilde pero bien entrenado
Hay una especie de belleza en la sencillez bien ejecutada. Y eso es lo que ofrece este hardware:
- Pantalla IPS 3.5” con laminado completo: colores nítidos, reflejos reducidos, formato 4:3. El retro como debe verse: sin bordes negros ni estiramientos espantosos.
- CPU RK3326 + GPU Mali-G31: suficientes para correr casi todo lo 2D con fluidez y dar batalla en el 3D ligero.
- 1 GB de RAM DDR3L: no es mucha, pero alcanza si no eres demasiado ambicioso.
- Linux de código abierto: para personalizar como te dé la gana.
- Batería de 3500 mAh: entre 6 a 8 horas, que es más que lo que duran nuestras ganas de socializar en una fiesta.
Y sí, tiene USB-C, jack de auriculares y posibilidad de salida de video, aunque esta última depende del firmware… y de tu fe.
La experiencia real: como una bici sin marchas… pero que no se rompe
Lo que hace bien:
- Jugar títulos de NES, SNES, Mega Drive, GBA y PS1 es casi poético. Fluido, sin drama, con buena respuesta de controles.
- El sistema operativo es rápido y limpio, sin florituras innecesarias. Como el menú de un bar que solo tiene tres platos pero los hace perfectos.
- Es portátil de verdad. Cabe en la palma, no pesa, y cabe en el bolsillo de un pantalón sin que parezca que llevas un ladrillo vintage.
- Sonido aceptable, aunque si puedes, usa auriculares. Porque el altavoz interno cumple, pero no emociona.
Lo que hace “más o menos”:
- Juegos de Dreamcast, N64 o PSP: algunos van bien, otros parecen sufrir de asma digital.
- Materiales plásticos: funcionales, sí. Elegantes, no tanto. No esperes un acabado premium si has pagado lo que cuesta una cena para dos con vino barato.
¿Por qué elegirla?
Porque a veces no necesitas lo mejor, sino lo suficiente y bien hecho.
- Pantalla nítida.
- Sistema personalizable.
- Catálogo de juegos clásicos cargado desde el primer arranque.
- Portabilidad real.
- Precio razonable.
¿Acaso no es eso lo que buscabas?
Lo que puede decepcionarte (si te ilusionas demasiado)
- RAM limitada: 1 GB puede hacer que el rendimiento se sienta ajustado en ciertos títulos 3D.
- La construcción no es de museo: es de batalla, no de vitrina.
- Pantalla pequeña: si vienes de una Steam Deck, vas a sentir que estás jugando en un espejo de maquillaje.
- Legalidad ambigua: los juegos pre-cargados son un limbo legal que cada uno deberá atravesar con su conciencia (y su legislación local).
Comparada con sus rivales
| Consola | Lo bueno | Lo malo |
|---|---|---|
| R36S | Precio, pantalla, sistema abierto, portabilidad | Limitada en 3D, plásticos modestos |
| RG35XX | Similar pero menos potente, controles menos precisos | Ergonomía discutible |
| Modelos premium | Rendimiento brutal, pantalla más grande | Triplican el precio, menos “plug and play” |
Si buscas una consola para emular desde Pac-Man hasta Final Fantasy IX, la R36S es una elección sensata. Si tu corazón late por God of War II, mejor prepara el bolsillo.
Precio y dónde encontrarla
Dependiendo del almacenamiento (64 o 128 GB) y los accesorios incluidos, la R36S se puede encontrar entre 50 y 80 dólares. Está en AliExpress, Amazon y otras tiendas especializadas en retro.
Eso sí, considera los tiempos de envío, aduanas, impuestos y, por supuesto, ese margen de “esperar un poco más de lo que dijeron”.
Opinión final: la consola que no sabías que necesitabas
La R36S no viene a cambiar la historia. Viene a recordártela.
Es como ese viejo amigo que no tiene redes sociales, pero con quien cada charla te deja pensando. Sencilla, directa, confiable.
¿Vale la pena?
Sí, si sabes lo que estás comprando: una pequeña máquina del tiempo que te cabe en el bolsillo y que no pide mucho, salvo que la trates con cariño y no le exijas correr Doom Eternal.
Preguntas rápidas para gente ocupada
- ¿Emula bien PS1 y GBA? → Sí, como un reloj suizo.
- ¿Corre bien N64 y Dreamcast? → A veces sí, a veces no. Depende del juego.
- ¿Puedo usar otros sistemas? → Sí, puedes meter ArkOS o lo que gustes.
- ¿Y la batería? → Entre 6 y 8 horas según tu nivel de intensidad retro.
- ¿Puedo meter más juegos? → Claro, con una microSD y paciencia.
- ¿Es legal? → Depende de dónde estés y qué uses. Consulta a tu abogado… o a tu conciencia.

